Dietista nutricionista a domicilio en Madrid - y 636 331 640 - L a V de 9:00 a 21:00 y S de 10:00 a 14:00 dietistaencasa@hotmail.com

La mayoría de los hidratos de carbono de la alimentación se transforman en glucosa durante la digestión y posteriormente se absorben y pasan a la sangre. El aumento de la glucosa en la sangre hace que el páncreas segregue la hormona insulina, que es la encargada de transportar la glucosa desde la sangre al interior de las células, donde se utiliza como fuente de energía.

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica que se produce cuando la glucosa de la sangre no puede pasar al interior de las células y se acumula en la sangre dando lugar a hiperglucemia. Los principales síntomas de esta enfermedad son polidipsia (incremento de la sensación de sed), poliuria (mayor necesidad de orinar), pérdida de peso y cansancio. Según la causa por la que se produce la diabetes se puede clasificar en:

  • Diabetes tipo 1: Este tipo de diabetes es una enfermedad autoinmune en la que no se produce suficiente cantidad de insulina porque el sistema inmunitario del organismo destruye las células secretoras de insulina del páncreas. Este tipo de diabetes es poco frecuente (10% de los casos) y se suele producir en personas jóvenes. El tratamiento requiere la administración de insulina junto con una dieta adecuada.
  • Diabetes tipo 2: Este tipo de diabetes se produce porque la insulina producida en el páncreas no es efectiva y las células son insensibles a su acción. Esta situación, denominada “resistencia a la insulina”, se asocia a la obesidad y da lugar a diversas alteraciones metabólicas que aumentan el riesgo cardiovascular. Este tipo de diabetes es el más frecuente (90% de los casos) y se suele producir en personas de mediana edad (a partir de los 40 años). El tratamiento suele consistir en una dieta adecuada, la práctica de ejercicio físico y la pérdida de peso, aunque en algunas ocasiones es necesario el uso de fármacos o de insulina.

Mientras que la diabetes tipo1 tiene un origen exclusivamente genético, en la aparición de la diabetes tipo 2 además de la predisposición genética influyen otros factores como la obesidad (una persona obesa tiene 5 veces más probabilidad de desarrollar la enfermedad), la inactividad física y la alimentación (una dieta alta en grasa y azucares simples y baja en fibra aumenta el riesgo de padecer esta enfermedad).

Existe otro tipo de diabetes que ocurre aproximadamente en el 2% de las mujeres embarazadas llamada diabetes gestacional. Este tipo de diabetes se debe a que las hormonas ováricas y placentarias disminuyen la sensibilidad de las células a la acción de la insulina (con el fin de mantener un alto nivel de glucosa en la sangre para que llegue al feto), por lo que la madre debe segregar más insulina para mantener unos niveles aceptables de glucosa para ella misma. Las mujeres que no tienen la capacidad de segregar ese aporte extra de insulina desarrollan la diabetes gestacional (esta afección desaparece tras el parto).

Recomendaciones dietéticas para las personas con diabetes mellitus

La alimentación recomendada para las personas con diabetes es bastante similar a la recomendada para la población general, ya que debe favorecer el mantenimiento de un peso saludable y debe ser equilibrada para aportar todos los nutrientes necesarios en cantidades adecuadas. Las principales recomendaciones dietéticas y de estilo de vida son las siguientes:

  • Mantener un peso adecuado y estable (IMC 20 ‐ 25).
  • Distribuir la ingesta en 5-6 comidas al día.
  • Consumir alimentos con alto contenido hidratos de carbono complejos (legumbres, cereales, etc.).
  • Consumir alimentos ricos en fibra (cereales integrales, frutas y verduras).
  • Consumir pocas grasas, especialmente saturadas (elegir carnes magras, pescados y mariscos frente a carnes grasas y embutidos).
  • Evitar el consumo de alimentos ricos en azucares simples (bollos, dulces, helados, postres lácteos, zumos de frutas, higos, uvas, etc.).
  • Consumir preferentemente aceite de oliva frente a cualquier otro aceite.
  • Moderar el consumo de sal (menos de 5 g /día).
  • Consumir al menos 2 litros de agua al día.
  • Evitar el alcohol y el tabaco.
  • Realizar habitualmente actividad física (45 minutos/día).

Bibliografía:

  • Carbajal Azcona, A. 2013. Manual de nutrición y dietética.
  • Gil Hernández, A. 2004. Tratado de nutrición Tomo 4: Nutrición clínica.
  • Mataix Verdú, J. 2015. Nutrición y alimentación humana: I. Nutrientes y alimentos.

Otros artículos que pueden interesarte:

También te puede interesar...close

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia como usuario. Si continúa utilizando este sitio web se considerará que acepta las mencionadas cookies y nuestra política de cookies. Pinche el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies