Dietista nutricionista a domicilio en Madrid - y 636 331 640 - L a V de 9:00 a 21:00 y S de 10:00 a 14:00 dietistaencasa@hotmail.com

Al-Ándalus es el nombre que recibe la zona de la Península Ibérica habitada por población musulmana desde el siglo VII hasta finales del siglo XV. En esta zona surgió una cultura caracterizada por la fusión entre la cultura islámica procedente de Arabia y la cultura romanogoda establecida en Hispania.

Los árabes consiguieron mejorar los cultivos en los territorios que ocuparon utilizando nuevos métodos de irrigación y abonado, con lo que aumentaron la productividad de los cereales, de la vid, del olivo y, muy especialmente, de los productos hortofrutícolas. También introdujeron en la península cereales (arroz, sorgo y trigo duro), frutas (sandía, naranja, limón, lima, etc.), hortalizas (espinaca, berenjena, alcachofa, espárrago, etc.) y la caña de azúcar (el uso del azúcar de caña en la elaboración de dulces dio lugar a la aparición de alimentos como el mazapán o el turrón).

Los andalusíes tenían una forma de comer variada y rica, con amplia presencia de cereales, verduras, legumbres, aceite de oliva, vid (parece bien probado que en Al-Andalus la proscripción coránica del vino no se llevó a rajatabla), carne con la única excepción del cerdo, huevos, lácteos, frutas, frutos secos, hierbas aromáticas y especias.  Su alimentación, que estaba adaptada al medio y a las estaciones del año, ha perdurado en muchos de sus aspectos a lo largo de los siglos y puede ponerse en relación con las bases definitorias de la dieta mediterránea.

Alimentos

Los andalusíes consumieron una amplia variedad de alimentos que se pueden clasificar en los siguientes grupos:

  • Carne: Las carnes más apreciadas eran las de cordero y pollo, aunque también se consumían carne de ternera, carne de cabra, carne de caza (ciervo, jabalí, conejo, liebre, etc.) y aves (pato, ganso, paloma, perdiz, etc.). La carne de cerdo estaba excluida de la dieta debido a la prohibición que el islam hace de su consumo. En cuanto a su preparación, las carnes de calidad se preparaban fritas, cocidas, asadas o en forma de albóndigas, mientras que las de menor calidad se preparaban en forma de salchichas o empanadas.
  • Pescado: El pescado no era considerado como un alimento de gran valor dietético y era consumido principalmente por las clases populares de zonas costeras frito o asado. Los pescados más consumidos eran las sardinas, el atún, el mújol, el sábalo, el esturión, la trucha y el salmonete.
  • Huevos: Los huevos constituían un alimento importante para las clases populares, que los consumían fritos, cocidos o escalfados. Los huevos de gallina eran los preferidos, aunque también se consumían los de pato, paloma o pavo.
  • Cereales: Los cereales constituían la base de la alimentación y se consumían en forma de pan, sopas, gachas, sémolas, macarrones o fideos. El cereal más apreciado era el trigo, después la cebada y el arroz, y en último lugar el centeno, el sorgo y el mijo (considerados de bajo valor nutritivo).
  • Legumbres: Las legumbres constituyeron el aporte de proteína más importante para las clases populares, siendo las más consumidas las habas, los garbanzos, los altramuces y las lentejas. Se consumían en forma de puré, guisadas con carne y, en ocasiones, se empleaban para elaborar pan.
  • Lácteos: Los productos lácteos eran muy consumidos, sobre todo la leche fresca, la cuajada, el requesón, el queso y la mantequilla. La leche considerada de mayor calidad era la de burra, seguida de la de cabra y la de vaca.
  • Hortalizas y verduras: Las hortalizas más consumidas eran las espinacas, las judías verdes, los ajos, las zanahorias, las acelgas y las calabazas, entre muchas otras. Se consumían en ensalada, asadas, guisadas o acompañando a platos de carne o pescado.
  • Frutas: Las frutas más consumidas eran la granada, la sandía, el melón, la naranja amarga, el limón, los higos, las uvas, el membrillo, la ciruela, el albaricoque y la manzana. La fruta se consumía fresca o se utilizaba para elaborar zumo, compota, mermelada o sorbetes.
  • Frutos secos: Los frutos secos más consumidos eran las almendras, las avellanas, las bellotas, las castañas, las nueces, los piñones y los pistachos. Se solían consumir como postre y muchos de ellos se empleaban en la elaboración de dulces.
  • Grasas: Las grasas culinarias más comunes eran el aceite de oliva y, en menor medida, la manteca.
  • Dulces: Los dulces eran muy apreciados y consumidos por todas las clases sociales. La mayoría se elaboraban con huevos, frutos secos, aceite de oliva azúcar y miel (aunque el azúcar de caña sustituyo a la miel como edulcorante, la miel siguió siendo muy valorada). Los dulces más consumidos eran los turrones, mazapanes, alfajores y merengues.
  • Especias y hierbas aromáticas: Las especias eran tan utilizadas en la cocina andalusí que se convirtieron en su seña de identidad. Las más utilizadas eran el cilantro, el comino, el azafrán, la canela, la mostaza, el jengibre, la nuez moscada y el clavo. También eran muy utilizadas hierbas aromáticas como la hierbabuena, el espliego, el perejil, el laurel, el orégano y el tomillo.

Bibliografía:

  • García Sánchez, E. 2011. Alimentación y paisajes agrícolas en Al-Ándalus. Ambienta Nº95 64-76
  • Salas Salvadó, J., García Lorda, P. y Sánchez Ripollés, J. M. 2005. La alimentación y la nutrición a través de la historia.
  • Vaquerizo Gil, D. 2017. La alimentación en Al-Andalus a partir del registro arqueofaunístico. Estado de la cuestión. Vol 36 341-358

 

¡Un dietista nutricionista en su propio domicilio o centro de trabajo! Llame a Dietista en casa.

La alimentación en Al-Ándalus
Vota este artículo

Otros artículos Dietista Nutricionista que pueden interesarte:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia como usuario. Si continúa utilizando este sitio web se considerará que acepta las mencionadas cookies y nuestra política de cookies. Pinche el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies