Síndrome del intestino irritable

Síndrome del intestino irritable

26 Apr 2022 0 comentarios Dietista Madrid Categories Alimentación, Salud

El síndrome de intestino irritable o colon irritable es un trastorno digestivo crónico que afecta al 10% de la población (es predominante en mujeres) y que se debe a una interacción compleja entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central, siendo el estrés y la ansiedad unos factores clave.

Los principales síntomas de este trastorno son la alteración del hábito defecatorio y la presencia de dolor abdominal que se alivia con la defecación, aunque frecuentemente existen otros síntomas asociados como distensión abdominal, eructos, flatulencia, expulsión de moco en las heces, pirosis, nauseas, vómitos, molestias urinarias o ginecológicas, disfunción sexual o cefalea. Según la alteración del hábito defecatorio que provoca se pueden distinguir tres tipos de síndrome del intestino irritable:

  • Síndrome del intestino irritable que cursa con estreñimiento.
  • Síndrome del intestino irritable que cursa con diarrea.
  • Síndrome del intestino irritable mixto que alterna estreñimiento con diarrea (es el más frecuente).

Diagnóstico y tratamiento

Este síndrome se diagnostica cuando existe dolor abdominal durante 12 semanas o más en los últimos 12 meses y se incluyen al menos dos de las siguientes características:

  • Alivio con la defecación.
  • Cambio en la frecuencia de las deposiciones.
  • Cambio en la consistencia de las deposiciones.

Las principales recomendaciones para disminuir los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con síndrome del intestino irritable son las siguientes:

  • Limitar el consumo de fibra insoluble (procedente de cereales integrales) y potenciar el consumo de fibra soluble (procedente de las frutas y verduras).
  • Evitar los alimentos ricos en grasas, las frutas cítricas y las espinacas para disminuir el efecto laxante producido por las sales biliares en el colon.
  • Moderar el consumo de fructosa eligiendo frutas pobres en azúcar como por ejemplo la manzana (no es recomendable el consumo de néctares y zumos de fruta).
  • Evitar el consumo de alimentos picantes, de bebidas carbonatadas y de sorbitol (un edulcorante).
  • Evitar los alimentos flatulentos (repollo, coliflor, legumbres, etc.).
  • Evitar el alcohol, el café, el té y el cacao especialmente si se tiene tendencia a la diarrea.
  • Excluir de la alimentación los alimentos que se identifiquen como causantes del empeoramiento de los síntomas (los alimentos que más frecuentemente empeoran los síntomas son los cítricos, la cebolla, el chocolate, los huevos y los cereales con gluten como el trigo o la cebada).
  • Evitar las comidas muy copiosas o cocinadas con mucha grasa.
  • Beber 1,5-2 litros de agua al día (es imprescindible garantizar la hidratación en caso de diarreas).
  • Marcar horarios específicos para comer y para ir al WC.
  • Realizar ejercicio físico moderado, especialmente si se tiene tendencia al estreñimiento.
  • Evitar el estrés y la ansiedad, ya que pueden exacerbar los síntomas.

Si no se consiguen controlar los síntomas con estas recomendaciones, puede ser útil el tratamiento farmacológico, el tratamiento psicológico o el tratamiento psiquiátrico específico.

Bibliografía:

  • Mataix Verdú, J. 2015. Nutrición y alimentación humana: II. Situaciones fisiológicas y patológicas.
  • Mearín Manrique, F. 2011. Síndrome del intestino irritable. Tratamiento de las enfermedades gastroenterológicas. 3º edición.